martes, 22 de diciembre de 2009

Felices fiestas y felices vacaciones




PAZ, AMOR, FELICIDAD, SALUD Y TRABAJO SON MIS DESEOS PARA LOS LECTORES DE ESTE BLOG
HASTA EL 2010!!
CLAUDIA SASTRE

jueves, 12 de noviembre de 2009

La Cultura está de paro


La cultura está de paro


La crisis de la cultura es sólo una cuestión de infraestructura? El problema pasa porque el subsecretario no pueda viajar a los eventos porque no le pagan viáticos? O por el hecho de que las calderas están rotas y faltas de mantenimiento?
El problema de la literatura santacruceña es la falta de “afiches y campaña publicitaria”?
En una nota que el diario Tiempo Sur efectúa al escritor de Río Gallegos Carlos Besoain se afirma en el copete “En las librerías, la literatura local está agazapada y a la espera de nuevos lectores”, y esa frase, aderezada con la palabra “agazapada” no deja de ser amenazante. De esa nota se desprende, o lo deja desprender el escritor Besoain, que la situación de la literatura santacruceña mejoraría si se promulgara la bella durmiente ley del libro y el fondo editorial santacruceño. No obstante yo tengo mis dudas, mis muy serias dudas. Ante la actitud casi omnipotente de la SADESC y de los representantes del gobierno, que toman lo que SADESC dice como si fuera palabra santa, la instrumentación y puesta en vigor de la mencionada ley y fondo, no tranquilizan a nadie. La provincia de Santa Cruz tiene respecto del resto de la literatura patagónica un evidente y significativo retraso, y eso se patentiza cuando los escritores viajan a otros eventos, fuera de la provincia. No alcanza con viajar con la delegación provincial de aplaudidores y obsecuentes a la Feria del Libro de Buenos Aires que, como muchos sabemos, es más una excusa para pasear, comprarse ropa y mirar vidrieras, que para interesarse en la literatura. Por qué significativo? Porque al ser una literatura cerrada y acotada a los límites de la provincia no debe exigirse calidad, al sistema le alcanza y le sobra con que nombre unas veinte veces al “pionero” otras veinte a la esposa del pionero, y como al pasar, al indio (como un buen salvaje) o a Julio Argentino Roca, como un gran héroe civilizador. En último de los casos pueden escribir sobre los glaciares, hielo, viento, y otras amenidades paisajísticas, siempre y cuando no se problematice nada, a riesgo de ser un díscolo rebelde, que intenta ser crítico a falta de algo mejor que hacer...es decir, tener un trabajo respetable (en administración pública) o con un amigo diputado y otras vínculos politicos que en otro lado del país (y del resto de la patagonia) se considerarían incompatibles con el oficio de escritor, pero que acá no solo están bien visto, sino que se fomentan como un modo de editar. Lo he escuchado públicamente en un reciente encuentro de escritores:
“Hay que editar, no importa si es bueno o malo, pero hay que editar.”
“El libro me salió gratis porque lo editaron en la Cámara de Diputados, gracias a la intervención del diputado por el pueblo”. (gratis para quién? Quien escribe esto intentóhacerle notar a quien emitió el comentario que tal edición no era gratis, que era pagada con los fondos del pueblo todo, y para qué! Me gané el odio de todo el auditorio...
Cuando se afirma que los libros en la provincia no se editan para ser leídos, todo el mundo mira para otro lado, porque prefieren vivir en la ficción de que son autores importantes, y por eso no pueden y no quieren salir de la provincia sin la capa protectora del Estado.
En tanto y en cuanto no se abandonen las ideas provincianas y el campo literario santacruceño alcance la madurez necesaria que implica minimamente leer, y leer lo que escriben los contemporáneos, los problemas de la cultura serán estos, domésticos, pobres, a-críticos, y los lectores estarán cada vez más lejos de los estantes que venden autores santacruceños, y esto vale hasta para los buenos autores, porque la gente se hace una idea global. En mi trabajo con chicos y adolescentes en los talleres recibo (como muchos podrán asegurar más o menos lo mismo) los siguientes comentarios:
“Yo no leo literatura de acá porque es un bodrio.”
Otro chico me dijo:
“Si me das a elegir entre un poema de Baudelaire o de Rimbaud y uno de un autor de acá, ni lo pienso.”
Con sorpresa agradable reciben a un autor como Jorge Curinao, y les cuesta creer que sea de Río Gallegos, ¿qué tal?
Entiendo que ha de haber gente, que por una cuestión de edad no quiere discutir,, que están cómodos y felices con sus triunfos y logros, lo entiendo y lo acepto, pero habemos otros, más jóvenes, que tenemos un grado de obligación ante las generaciones por venir. A ellos los invito a pensar en un trabajo serio, en formarse como escritores, que no es formarse académicamente, nada más erróneo. Es estar abierto a aprender, escuchar, leer, ejercitar la verdadera humildad (quien ha leido Miguel Hernández, Huidobro, Vallejo, etc se va a hacer humilde en el buen sentido, sobre todo cuando compare sus escritos con ellos), dejar de escudarse en “la escritura del sentimiento” que no es literatura.
No es amable decir estas cosas, no se cae simpático al decirlas, pero alguien debe hacerlo, y no alcanza con las buenas intenciones. No alcanza. Y no alcanza con tener calefacción en el complejo cultural provincial si el subsecretario de cultura es una silla vacía, si no hay planificación, ni política cultural. Y los actores culturales miran para otro lado.
Claudia Sastre- Puerto San Julián- Noviembre de 2009

Consultar los siguientes vínculos:
http://www.tiemposur.com.ar/secciones/cultura.html
http://www.tiemposur.com.ar/nota/7871-amenaza-de-paro-por-falta-de-calefacci%C3%B3n-en-el-complejo.html
http://www.prensalibreonline.com.ar/dblog/noticia.asp?id=6615

lunes, 9 de noviembre de 2009

Se agita el avispero...

y salen a decir pavadas...

http://www.facebook.com/l.php?u=http%3A%2F%2Fwww.prensalibreonline.com.ar%2Fdblog%2Fnoticia.asp%3Fid%3D6605&h=eb01447276703126a09113b8bf62a14d
prensalibreonline.com.ar
Fuente: www.prensalibreonlin...
Noticias de Santa Cruz, Argentina y el mundo

Lean esto y a ver si aguantan retorcerse de risa...sobre todo la parte en que dicen que apuestan a la juventud, hagan la prueba y preguntenles a los señores sadesc si conocen a algún escritor menos de cuarenta años, y no van a conocer a ninguno...qué cultura dicen defender?

Ya se que ahora me caerán todos los cómplices, no importa, todo cae por su propio peso señores...

viernes, 6 de noviembre de 2009

Aclaración para nuestros lectores

Ante el constante hostigamiento, y para preservarme de ciertas personas que dicen "haberme acorralado argumentativamente", aclaro: no es así, no siento eso, no es acorralar argumentativamente a nadie, solo refutar sin razones, la mera refutación no implica derribar una hipótesis, pero bueno, eso el que menos importa, porque nuevamente, parece que se trata de vencer, incluso usando herramientas que los energuménicos hubieran tenido vergüenza de utilizar.
Ante ese uso inescrupuloso de la polémica he decidido, con total libertad por ser administradora del blog, filtrar los comentarios, porque valoro la discusión intelectual, no discuto cosas que ya he discutido; me lleva demasiada energía, energía que tengo invertida en mi trabajo.
No se debe confundir con censura la moderación de comentarios, y si en último de los casos se la confunde, bueno, que vivan en la confusión aquellos que se sienten el centro del mundo.
Respecto de las amenazas,éstas existen, y no necesito demostrarle a nadie ese hecho, ahora si una persona se empeña en negar enfáticamente, que él no es, por algo será que piensa que es la única persona que me puede amenazar. Y a los que viven en esta provincia hace rato, me han expresado que esa práctica es frecuente, asi que lo que digan, me tiene sin cuidado.
Yo he sido censurada? o excluida? o invitada "educadamente" a no participar en un blog, y lo he respetado, y lo seguiré respetando, ante ese hecho, pocos se han manifestado, lo mismo que ante el hecho de borrar por entero todo los posteos del mismo blog...en otros blogs innumerables que llevo adelante debido a mi característica de ociosaburguesaenfermitaliteraria he colocado la moderación de comentarios y he borrado comentarios, desde racistas a insultantes a terceros, éste en particular era insultante para mí, y como yo me siento tan ser humano con derechos como cualquiera, es que he decidido borrarlo.
Lamento mucho si alguien no comparte esta postura, no necesariamente tenemos que estar de acuerdo en todo.
Claudia Elisabet Sastre- Puerto San Julián- 6 de noviembre de 2009

martes, 3 de noviembre de 2009

Ausencias y presencias en la Antología de Escritores Santacruceños de fin de siglo

Continuando con el análisis de algunas cuestiones relacionadas a la Antología de Escritores Santacruceños de Fin de Siglo en base a los conceptos teóricos del sociólogo Pierre Bourdieu, estamos en condiciones de afirmar que existe un campo intelectual santacruceño dotado de una autonomía relativa, es decir, una lucha por el capital simbólico, y una serie de "problemas" discusiones referidas en específico a cuestiones sociales respecto al arte y a los artistas que componen dicho campo. De ahi que interese analizar, no sólo un prólogo, que no es "cualquier cosa" pese a que se quiera simular que sí, porque se analiza el contexto en que ese prólogo es redactado, y porque el prólogo es escrito por quien debía en su momento, marcar los lineamientos estéticos y sociales de una política cultural. La escritura es una marca, y como marca, denuncia; denuncia desde la presencia y desde la ausencia.Es tan fundamental leer lo que dice, como lo que calla. Y siendo que un campo intelectual se compone por actores (personas que actuan dentro de él y gravitan) vamos a ver quiénes integran esa antologia, cuyos textos se comenzaron a recopilar por el años 2000.
Integraban en ese entonces la Comisión Directiva de la Sociedad Argentina de Escritores Seccional Santa Cruz

Presidente: Roberto O. Leydet
vicepresidente: Mario Echeverría Baleta
secretario de cultura y actas: Oscar Apiolazza
secretario de prensa zona sur: Luis René Cortés
secretario de prensa zona norte:Olga Carrizo
secretaría gremial: Crecencia Avila
secretaría de relaciones públicas: Hector Marinero
secretaría de relaciones humanas: Luis M.Gómez
secretaría de relaciones internacionales: Sonia Cortés
tesorera: Eva Decristófaro
protesorero: Roberto Mario Petroff

Vocales titulares

Rosario Mercedes Díaz
Nilda Azar
Mariela Rodriguez
Juan M. Stewart
Jesús Natalio Gimenez

Vocales suplentes

Carlos Besoain
Blanca Magallanes
Paula Apollonio
Carlos Albornoz

Comisión revisora de cuentas

Jorgelina Maury
Ofelia Scort

Delegada ante la S.A.D.E Central (como revisora de cuentas electa)

Ana Elisa Medina

Respecto de quienen figuran en la antología como autores, adelanto que nos llevaremos algunas sorpresas, porque si se entiende que la asociación de escritores debe estar integrada por escritores, algunos de ellos no figuran en dicha antología, lo que da de pensar que eso, que damos tan por obvio, quizás no lo es..
La antología no cuenta con un índice, y tampoco está organizada por orden alfabético, por lo tanto desconozco cuál fue el criterio para su armado. En la presentación de cada autor figura una breve data, que incluye las direcciones, números de teléfono, código postal y hasta horarios en los cuales se puede encontrar a los autores (quien sabe para qué, a lo mejor para cumplir con eso que Salinger decía que hay autores a los que uno los quisiera llamar por teléfono, que corra por cuenta personal lo que cada uno les diría). Respecto de este dato, he indagado con algunos de los que están incluidos en dicha antología, y me afirman que NO autorizaron la publicación de esos datos, e incluso algunos no autorizaron la publicación de los textos tampoco (lo que podría devenir en demandas legales , en primero lugar por estar prohibida la difusión de datos privados, y segundo, los antólogos deben hacer que los autores firmen una planilla donde ceden voluntariamente sus textos, o por lo menos, preguntar, por una cuestión ética).
Muchos quizás se enterarán por este medio de que están incluidos en una antología, que nunca salió, y es más, quizás nunca salga. Mucho trabajo faltaría aún para que este trabajo esté en condiciones de circulación, dejando a un costado la calidad literaria, la edición es pésima, entre los errores detectados se encuentra, repetición de hojas y autores, errores ortográficos, mala compaginación, ausencia de índice, etc. Yo no pondré los datos personales que figuran, sólo me ceñiré a la nómina de autores, que son los siguientes, por orden de aparición:

1. Elena del Carmen Herrera de Torrengo
2. Mónica Graciela Carbone
3. Ildefonso Delgado
4. Natalia González Suñiga
5. Adriana Aciar
6. Marina Pacheco
7. Hugo Gandolfo
8. Mario Dos Santos Lopes
9. María Rosa Ducca
10. Eduardo Castelli
11. Roberto Oscar Leydet
12. Carlos Besoain
13. Jesús Natalio Giménez
14. Lydia Gialetti
15. Manuel Torres
16. Ana Elisa Medina
17. Mario Echeverría Baleta
18. Héctor José Fadul
19. Margarita "Magui" Maury
20. Nilda Azar
21. Flora Rodriguez Lofredo
22. María Rita Drisaldi
23. Aníbal Mario Améstica
24. Ginesa Ramos
25. Carlos Sacamata
26. Luisa Graciela Echeverria
27. Patricia Viel
28. Alicia Norma Torres
29. Nelly Marcote
30. Martha Rondanino
31. Cecilia Maldini
32. María de los Angeles Molina
33. Norha Leonor Fueyo
34. Laura Malatesta
35. Rosario De Mercedes Díaz
36. Adolfo Manzano
37. Beatriz Haydee Valle de Olivera
38. Hector Raúl Ossés
39. Raúl Horacio Staller
40. Miguel Angel Daviglus
41. Cristina Nuñez
42. Juan Héctor Albornoz
43. Carlos Miguel Heiland
44. Oscar Eduardo Cáceres
45. Jorgelina María Maury de Alfini
46. Olga Magdalena Díaz
47. Juan Carlos Parengo
48. Rosa Elda Beigpregone
49. Pablo Adrián Strafaccio
50. Albina Santos
52. Gerbacio Hugo Astete
53. Fernando Desmonts
54. Oscar Alexis Boichetta
55. Graciela Beatriz Umile
56. Eduardo Castelli
57. Graciela Esquivel Espejo
58. Oscar Anibal Appiolaza
59. Justa Elizabeth Almada


De los autores que integran la comisión directiva de SADESC sólo ocho figuran en la antología; y si bien muchos de la lista de 59 son afiliados o lo eran, hay incluidos en la antología algunos extra-sade, que nunca lo fueron, como el caso de Marina Pacheco. Eso es curioso, porque habla de un afán de inclusión que no suele ser típico de las estructuras SADESC. Hay allí significativas ausencias, que sería interesante leer, para poder comprender mejor la complejidad del campo literario y su sistema de validación. Por ejemplo, Roberto Mario Petroff, siendo integrante de la comisión, no aparece publicado en la antología. Tampoco aparece ni Maritza Kusanovic, ni Carlos Pérez, ni Maria Silvina Ocampo (panchi) que en esos tiempos me consta, vivían en la provincia, tampoco figuran otros emergentes que ya escribían por entonces, el caso de Pedro Carrizo de Río Turbio, ni Daniel Rasgido, ni Patricia Sampaoli, autores que son bastante más conocidos fuera de su provincia que dentro de ella, ¿qué paso que no fueron convocados? no lo sé. Y por sólo nombrar algunos que conozco estaban produciendo entonces, porque no me consta que Jorge Curinao, por ejemplo, estuviera escribiendo entonces, pero es posible...
La publicación de esta mentada antología se pensaba entonces como un trabajo de recopilación de todos los que en ese momento estaban escribiendo, y así lo expresa el presidente de SADESC Roberto Leydet:

"En ambos casos (1), la intención fue reunir voluntariamente, a los que quisieran participar, para proyectar hacia las generaciones futuras, tanto de lectores como de investigadores de la lengua, un corte situacional que ubicara el estado de nuestra producción literaria en momentos tan significativos para el ser humano" Página 4.
(1) Aquí se refiere a algo mencionado en el párrafo anterior donde se hablaba de otra antología que se realizó en virtud del centenario de Río Gallegos.

En otra parte asegura que son sesenta y dos escritores los que integran "orgullosos" (según palabras de Leydet)pero yo conté sólo 59, habrá que ver si es un error más de este catálogo de horrores y errores que esta antología es.

Es la función de un crítico poner a dialogar a las obras con el contexto en que son producidas, es función también leer todo lo posible (hasta aquello que no le gusta estéticamente o no le da placer)
Es lógico también que la tarea del crítico resulte molesta para algunos, suele ser muy molesta para aquellos que consideran que no hay que modificar nada, pero es una cuestión de honestidad intelectual.
Incluso existe los que piensan que esta tarea no sirve para nada, que es un mero lujo burgués, más aún cuando se efectúa desde los márgenes de la academia formalmente constituida. En fin, el lugar molesta a propios y extraños.
Me parece perfecto que no todos acuerden conmigo, me parece saludable el disenso, ahora cuando ese disenso llega con agresión, descalificación y otras maniobras arteras y maniqueas de hacer decir lo que no se dijo y tergiversar las cosas, yo me pregunto qué es lo que ha sido "tocado" allí. Todos sabemos que la literatura es un arte más entre varios, pero es un arte distinta. Nosotros tratamos con el sentido. Los que producimos literatura y los críticos también (más aún en mi caso que trabajo en ambas) O sea que nadie desconoce que no hay literaturas "inocentes" - y aquí no estoy hablando de la calidad de lo escrito, aunque eso tampoco es inocente-.
Bourdieun sabe que al incluir un nuevo elemento en un campo literario se produce un reacomodamiento, ese hubiera sido el efecto de esta antología; que se hubiera incorporado al bagaje de capital simbólico que circula, esos nombres y sus respectivas figuraciones significa algo. Sin valorarlo axiológicamente, significa. No es cierto que en un prólogo se dice cualquier cosa, algunos dicen cualquier cosa, pero en realidad un prólogo es un marco de referencia, como lo es la tapa, la compaginación, la cantidad de páginas que se le otorgan a un autor, etc. Será por eso que al leer los ataques ante la publicación de la primera parte de este trabajo, tanto a mí persona como al señor Elpidio Isla, me pregunto ¿qué es lo que hemos tocado? en particular me pregunto si se me ataca por hacer mi trabajo, claro que siempre corro el riesgo del desacuerdo, ¿desde cuándo la tarea crítica ha sido palabra santa o la verdad absoluta? ni lo pretendo, pero de ahi a atacarme porque corro el riesgo de exponer por escrito mis lecturas e investigaciones? la verdad me parece de un absurdo patético, o bien, un ataque político disfrazado..
Me parece interesante también el hecho de que muchos de las cosas que están detrás de la publicación de esta antología hubieran quedado reducidas a cenizas, y ahora, por lo menos, pueden enterarse de qué se trata, de cómo a veces se usan los dineros públicos, y no por el hecho que yo soslaye la causa penal que supongo seguirá su curso como debe ser, que para eso está la justicia.

Claudia Elisabet Sastre - Puerto San Julián- 3 de noviembre de 2009

lunes, 26 de octubre de 2009

Acerca de un prólogo de un libro-antología que aún no salió

En el año 2006, en la ciudad de Río Gallegos, en la calle 25 de Mayo n° 35, en la empresa IMAGEN Diseño y Dirección, se termina de imprimir la "Antología de Escritores Santacruceños de Fin de Siglo". Era Subsecretario de Cultura de la Provincia de Santa Cruz el señor Rubén Radosaldovich, de quien se puede leer un poco más en el siguiente vínculo: http://www.opisantacruz.com.ar/2007/Julio/02/diahoy/Portada%2003.htm
Era Presidente de SADESC Roberto Leydet, quien elabora el primer prólogo de la obra que nos ocupa, el segundo prólogo es elaborado por el mismísimo Radosaldovich. De ese prólogo es que nos ocuparemos en este trabajo.

A continuación transcribo textualmente el prólogo referido, incluso con errores ortográficos, lo que está entrecomillado son palabras absolutamente textuales del entonces Subsecretario Radosaldovich. Las remarcaciones en negrita son mías.

"Bien dijo alguna vez un urbanista local que las plazas y los parques de los patagónicos son nuestros gimnasios; y debemos añadir que ese espacio es compartido, en la carrera de la vida cotidiana, con los pasillos que forman las góndolas de los supermercados y las colas de pago y cobro que los habitantes de nuestra geografía conforman, en los bancos y demás instituciones públicas, donde se encuentran a conversar y a ponerse al tanto de los chismes del día.El patagónico de la zona austral, el santacruceño. el riogalleguense, vive expuesto al encierro, debido a la rigurosidad de la intemperie que, en muy poco tiempo afea las casas por fuera, descascara la pintura, debilita los revoques de cemento, raya los vidrios exteriores, mientras que, adentro, todo es tibio y acogedor.
El patagónico es apático, como un cavernícola y su nueva cueva es su casa, su nueva hoguera la luz que desprenden los rayos catódicos de un televisor y su nuevo báculo el control remoto.La patagonia expone al individuo a los rigores de un gran contraste: por un lado, las comodidades y las herramientas que proporcionan las ciudades, como ser computadoras, con acceso a internet; comunicaciones telefónica, postal y otras; artículos de librería;libros (hay que recordar que Río Gallegos es una ciudad, por ejemplo, de 82 mil habitantes, que llegó a tener, a principios de 2005, siete librerías y hoy cuenta con cinco (¡); una Universidad con una excelente carrera de Profesorado en Letras (se trata de la U.N.P.A-U.A.R.G. Universidad Nacional de la Patagonia Austral- Unidad Académica Río Gallegos; escritores (algunos agrupados en la filial local de la Sociedad Argentina de Escritores) etcétera. Por otro lado, las impresiones que en el individuo provoca la belleza abrumadora y salvaje del paisaje, poblado de una atmósfera que cuando no es prehistórica, es cuando menos inhumana.
¿Quién no recuerda, yendo a otras latitudes, la fuerza y los colores de esa bóveda celeste, ya en pleno atardecer, tachonada de estrellas, con un lucero que alumbra en el horizonte desde su resplandor frío y titilante, mientras la luna se apronta con sus finos y filosos cuernos a arrasar el todo de la noche?.
Es entonces cuando algunas personas conviviendo pacíficamente con ese aislamiento que impone esta cultura del sur y cansadas del televisor, llevan el mate junto al sillón y se deciden a leer. En ese momento comienza a desarrollarse un extraño viaje interior.Alguno de esos lectores decide tomar una birome, un papel y comenzar el intento de volcar sus ideas. Claro, el lenguaje escrito no es el mismo que el oral y se resiste. La escritura se vuelve, como siempre que se la somete al mismo trato, indócil a la hora de ejercer la voluntad para plasmar en signos, el mundo simbólico de ese tibio y esforzado escritor, que no se manifiesta como tal ni aún para sí mismo.
Algunas de esas personas, que ya comenzaron a encontrarse a sí mismas en la escritura (porque la escritura es un espejo y una ventana transparente) deciden dedicarse a esta labor con tenacidad. Allí se inicia un nuevo proceso: el del ejercicio, el estudio y la repetición.
Sobreviene, entonces,la profesionalización escribiendo, incluso, textos muy elaborados:guiones para cine, libros de poesía, de cuento, novelas o guiones para historietas y editan esos trabajos, pagándolos de su propio bolsillo o enviando esos escritos a concursos literarios de carácter provincial, regional o nacional,ganando en algunos de esos certámenes, mientras continúan trabajando para ganarse la vida, dando asistencias técnicas para organismos oficiales o privados que están dedicados a la producción de arte o escribiendo para lagún medio gráfico local o nacional.
Todos ellos insipientes escritores de intimidad, reconocidos maestros, son importantes pues hacen a la voz de una época: la suya,. la nuestra.
Por ello no nos sorprende en absoluto que sean más de sesenta los escritores que integran esta Antología de los escritores del fin de siglo, concebida por la Sociedad Argentina de Escritores Seccional Santa Cruz, auspiciada por la Subsecretaría de Cultura de la Provincia que hoy les presentamos.
Rubén Radosaldovich
Subsecretario de Cultura de la Provincia de Santa Cruz."


Todo este disparate se parece, en esencia, mucho a lo que se expresa en el portal de la subsecretaria de cultura en http://www.santacruz.gov.ar/cultura/biblioteca/programas/fuegointerior2005/fuegointerior.htm.
Intentaré analizar entre el prólogo y el texto, las relaciones ideológicas que sustentan la política cultural de la provincia (en el momento en que aún la había, actualmente el subsecretario de cultura Daniel Cazzapa es virtualmente un desaparecido político, que sólo ocupa un despacho de nada para nada).

Si tomamos este prólogo como un manifiesto explícito de cuál es la mirada que un Subsecretario de Cultura de una provincia tiene sobre el panorama cultural de la misma, y sobre qué pre-supuestos no sólo está trabajando, sino que está planificando una política cultural a futuro, no podemos más que desesperarnos. Es una explicitación de muchísimos implícitos, es un corte transversal también de un momento histórico, al que podemos analizar sincrónicamente y ponerlo a dialogar diacrónicamente, con la historia cultural de la provincia de Santa Cruz.
En primer lugar, el subsecretario considera que la intelectualidad santacruceña se forma en los pasillos de los supermercados o en las colas de los pagos de servicios donde intercambian "chismes" (sic). Es realmente increíble que se afirme tan suelto de cuerpo el alto grado de mediocridad que connota este comentario, tanto por parte de quien lo emite, como de los destinatarios hipotéticos de este texto, ergo, los lectores santacruceños y/o virtualmente cualquier lector de ese libro...

La temeraria afirmación de que: "Es entonces cuando algunas personas conviviendo pacíficamente con ese aislamiento que impone esta cultura del sur y cansadas del televisor, llevan el mate junto al sillón y se deciden a leer. En ese momento comienza a desarrollarse un extraño viaje interior." Según el señor Radosaldovich un escritor se forma a partir del hartazgo del televisor, si esto no es espontaneísmo puro, no se qué lo será. Todo esto sumado al hecho, no menor señalado, de la "poderosa e ineludible presencia del paisaje" al que se describe como: "la rigurosidad de la intemperie que, en muy poco tiempo afea las casas por fuera, descascara la pintura, debilita los revoques de cemento, raya los vidrios exteriores, mientras que, adentro, todo es tibio y acogedor." y a la vez, idealizado como: "la fuerza y los colores de esa bóveda celeste, ya en pleno atardecer, tachonada de estrellas, con un lucero que alumbra en el horizonte desde su resplandor frío y titilante, mientras la luna se apronta con sus finos y filosos cuernos a arrasar el todo de la noche"; cabe preguntar entonces en qué quedamos. O bien son, los santacruceños, unos neo trogloditas frente al televisor y la estufa, apáticos (!¡) cavernícolas y chismosos, o bien, unos "tibios y esforzados escritores" que en un rapto de desconocida humildad no se consideran escritores (?), pero ellos, en su gran mayoría, digo, integrantes de esta antología, que carece de índice y del menor criterio de diseño gráfico de libro, son afiliado a la SADESC, ya que la convocatoria se centró, en apariencia, a partir de la comisión de la seccional santa cruz, que sí figura, en pleno, en la página 412 de la mencionada antología.

Recapitulando, este libro que se editó en el año 2006, cuyos ejemplares están secuestrados por la justicia, no por su escasa calidad literaria (aunque eso hubiera bastado) sino por un escándalo y denuncia penal por la desaparición de 37000 pesos, destinados a la publicación de esta antología, cuya cantidad de ejemplares desconozco, al igual que el resto de los detalles (ocultos con mucho cuidado por los involucrados en el hecho). No afirmo que la SADESC haya tenido que ver con la estafa pecuniaria que implica la publicación de esta "antología", pero si con la estafa que significa ser cómplice de un subsecretario de cultura que afirma lo que afirma respecto a la política cultural de la provincia.
También se podría objetar la falta de criterio para conformar una antología, que se supone representativa de un panorama cultural o literario, pero claro, pedir eso equivale a pedirle al olmo que dé peras, porque las personas que integran dicha institución no sólo carecen del menor criterio crítico, sino que además consideran correcto aceptar prebendas (en forma de dinero para publicar, subsidios y otras yerbas), con lo cual se alejan cada vez más de la idea de intelectuales independientes, y este alejamiento ideológico se refleja sin dudas en los resultados estéticos que resultan.
Podría pensarse un detalle gracioso si no fuera tan grave como lo es, que además la edición tiene faltas de ortografía, errores sintácticos y un diseño interno espantoso, descuidado y desacostumbrado para una obra literaria (si ésta lo fuera)lo que hace sospechar la desidia que acompaño la edición de esta antología.
Queda analizar el otro prólogo, elaborado por quien fuera entonces presidente de la SADESC, y también analizar, otras antologías elaboradas en la región, y más específicamente en nuestra provincia, porque considero que son un reflejo de cuáles son los lineamientos de las políticas culturales, qué criterios estéticos, éticos y políticos sustentan, en una provincia donde hasta ahora los escritores independientes han sido opacados, ocultados y/o silenciados por una institución que jamás ha hecho por la cultura de la región , ni por su literatura, que "juntar tropa" para aplaudir los discursos de los subsecretarios asumiendo cargos, y para viajar a la Feria Internacional del libro en Capital Federal con los gastos pagos por el gobierno y asistir a sorteos de días de alojamiento y excursiones en El calafate.

Semejante política cultural tenía que dar por resultado este panorama actual como el que tenemos. Es una obligación ética de los intelectuales no sólo denunciar este estado de cosas, sino también hacer algo para modificarlo, porque todo está conectado, el desánimo que atraviesa a nuestra comunidad, el índice de suicidios, la falta de expectativas de sus habitantes, está relacionado con el mediocre panorama cultural que se vive, porque no está de más recordar que no sólo de pan vive el hombre. Mientras tanto, la gente olvida, estas personas se reciclan y vuelven, y hoy el señor Radosaldovich integra la asociación "Gente del sur" como presidente, institución que intenta obtener un cine para Río Gallegos (faltará dinero aquí tambien?).


Claudia Sastre- 27 de octubre de 2009

jueves, 22 de octubre de 2009

La función del cronotopo bajtiniano en “El fantasma del Cabo Virgenes” y “Chechén, el hijo” de Cecilia Maldini Frías

La función del cronotopo bajtiniano en “El fantasma del Cabo Virgenes” y “Chechén, el hijo” de Cecilia Maldini Frías

Dos locaciones diferentes pero parecidas, donde la intemperie se hace dueña del relato, y se incorpora a él, cumpliendo una tarea que excede la meramente decorativa; se transforma en trascendente a través del trabajo narrativo que la escritora le imprime. El lugar y el tiempo, y las encrucijadas que el lugar y el tiempo construyen dentro de la historia son mucho más que un marco, o como los escritores denominamos, un ambiente. Trabajando en el taller con la estructura profunda del relato, con ese díalogo que se establece entre lector y autor, díálogo enriquecido por aquello que no se dice y que se infiere, es que advertí cuánta importancia tiene para la conformación y desarrollo del relato, el ambiente. Y cuando decimos ambiente decimos una determinada época histórica y un determinado lugar geográfico, que conforman a decir de Bajtin, el cronotopo, ese lugar donde ambas líneas se cruzan y se re-significan para que el relato tenga sentidos (remarcando el plural, porque los cronotopos tienen como función el abrir la polisemia de los textos) donde podemos leer (o sentir/percibir) eso que tanto se nombra, el discurso de superficie y el discurso profundo, o la apariencia y la esencia.
Me planteaba en el taller si era correcto trabajar un cuento definido de antemano como de “adultos” para explicar una técnica a niños de ocho años, pero recordé mi propio placer estético al leer “Chechén, el hijo” de un libro predefinido por sus elementos paratextuales como literatura infantil. Ahí fue cuando comprobé que ambos textos tenían un armazón estructural complejo, cuyo centro estaba construido alrededor de la idea bajtiniana del cronotopo.
La idea de cronotopo nos presenta un suceso, pero no es un suceso cualquiera, sino que es un suceso enmarcado, y es importante dentro de la construcción del relato. Esto es, ninguno de los dos cuentos podría haber sido escrito sin contar con su respectivo cronotopo. No podría haber sido contado en otro lado, en otro tiempo, es decir, el paisaje es en Maldini, al decir de los láricos, el paisaje en el hombre,no es el elemento decorativo vacuo y descriptivo que sólo llena páginas y páginas de descripciones. El ajuste mínimo, la precisión casi epifánica del detalle, centra la mirada en lo esencial, dejando en un aparte lo suntuario, lo prescindible del paisaje
En “Chechen, el hijo”1 el relato se abre y se cierra con un enunciado gestado a la luz de una oración: “Una mujer morena”:
“Una mujer morena camina por el campo, rumbo al mar”
Y culmina con un enunciado similar desde la sintaxis, que conserva el sujeto de la oración que abre el texto:
“Una mujer morena vuelve sobre sus pasos, caminando desnuda por el campo, a la luz de la luna que ilumina las piedras y las flores silvestres de los cerros.” Y es aquí justamente donde se produce el espectacular cambio de sujeto que, de alguna manera resignifica el cuento y lo cierra:
“Lleva un niño en sus brazos”. Ese niño es Chechén.
Ese lugar, adonde llega la mujer con la tribu, a alimentarse de la ballena varada es el lugar donde se desencadena la historia, y desde donde podemos aprehender la realidad singular que nos construye el relato, es un lugar singularizado, tal como el Cabo Virgenes lo es en el relato “El fantama de Cabo Vírgenes”2
El lugar concentra los acontecimientos en un pequeño espacio geográfico que va acercando la acción como si fueran enfoques cinematográficos, enfocando a pequeñísimas escenas, a saber, la escena de la despedida en la playa, la escena del juramento, la escena de la muerte, la aparición de el hombre en el faro, enfoque en la cabaña, rechazo en la playa, la escena de la anagnórisis del fantasma y su reconocimiento de que Conrado no era Julián, su esposo, y la ruptura de la promesa de amor.
La técnica es la misma que en Chechén, la llegada al lugar donde está la ballena varada, la tribu come la carne de la ballena, comienzan a sentir los síntomas del envenenamiento, llegada de los blancos a rematar a la tribu, nacimiento del niño, huida del lugar de Chechén con su madre.
Al igual que en “Chechén, el hijo”, la playa es en “El fantasma...” el lugar donde comienza todo y todo termina, porque es el lugar donde se sella la promesa del retorno de Julián, esposo de la fantasma en vida, y el lugar donde es rechazada por Conrado con el gesto de arrojar el medallón.
En ambos cuentos no hay desplazamiento geográfico. El accidente geográfico de Cabo Vírgenes y ese lugar indeterminado pero fácilmente ubicable en la zona del estrecho de Magallanes, son encrucijadas témporo-espaciales denominadas por el teórico Nicolas Bajtín como el sitio donde se atan y desatan los nudos cruciales de la narrativa; y reponen, a la vez que utilizan “regionalidades”-saberes específicos de conocimiento experenciales de una zona geográfica determinada-, donde entran a jugar los no-dichos, por no -necesarios.
Es decir, a un patagónico no hace falta contarle cómo fue el exterminio de los tehuelches,ni contarle que los estancieros envenenaban la carne, de ballenas en este caso, o de corderos eventualmente, para exterminar tribus enteras...y quien conoce de la historia que no figura en los libros de historia argentina de la escuela saben de la fundación de las ciudades Nombre de Jesús, en la cercanía de Cabo Vírgenes y Rey Felipe, fundaciones fracasadas, donde sus habitantes perecieron por hambre y enfermedades.
El cronotopo entonces, en los cuentos de Maldini, además de ser el centro de su técnica narrativa , es una marca identitaria. Una manera alternativa de contar la historia no oficial de su pueblo, más allá que el argumento se comprende perfectamente, aún si uno no posee esos saberes previos.
Al ficcionalizar eventos históricos la narrativa de Maldini se situa en ese espacio complejo que juega siempre al margen del “regionalismo” pero sin caer en él, y a la vez recupera ese imaginario que nuestra gran poeta Gabriela Mistral dió en llamar “trópico frío”, y que ha dado una larga tradición de narradores que escriben con un ojo en la historia y otro en la literatura, como Pavel Oyarzún, Francisco Coloane, Elpidio Isla, Asencio Abeijón, Donald Borsella, David Aracena y otros narradores de estirpe.

Claudia Elisabet Sastre - Puerto San Julián- 20 de octubre de 2009-